Estos pendientes acrílicos son pequeñas ventanas al jardín. En su interior, flores reales como la margarita común, el nomeolvides azul y la planta Hua Jiao (utilizada tradicionalmente por su simbolismo en Asia), han sido cuidadosamente preservadas en resina transparente, creando una pieza luminosa, fresca y naturalmente delicada.
La combinación de tonos suaves y pétalos reales aporta una estética viva, ideal para quienes desean llevar un recuerdo de la primavera cada día. Son ligeros, alegres y absolutamente únicos: ningún par es igual a otro, porque cada flor es diferente, como tú.
Perfectos para quienes buscan joyas inspiradas en la naturaleza, detalles botánicos o una forma sutil de celebrar la belleza de lo efímero.





