Este colgante es una joya viva, una pequeña cápsula de bosque que se lleva al cuello. El liquen natural, recolectado a mano con respeto por el entorno, ha sido cuidadosamente conservado para mantener su textura ligera y su color verde suave. Suspendido dentro de una pieza de resina cristalina o vidrio, según el modelo, el liquen parece flotar, como si atrapara un soplo de aire del bosque dentro de sí.
El colgante no solo es un accesorio, sino una invitación a la calma, al contacto con lo esencial, a recordar que la naturaleza habita incluso en los gestos más pequeños. Ideal para amantes de la botánica, la estética orgánica o simplemente para quien desee llevar un fragmento de tierra viva cerca del corazón.





