Esta cesta de mimbre con flores preservadas en delicados tonos rosas es una oda a la ternura y la suavidad. Cada flor ha sido seleccionada y tratada con mimo para conservar su belleza natural durante años, sin necesidad de agua ni cuidados especiales.
Ideal como centro de mesa, detalle decorativo o regalo lleno de cariño, esta cesta combina el encanto artesanal del mimbre con la serenidad del rosa, evocando calma, dulzura y feminidad.





